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EL RETO DE AMAMANTAR PARTE II

El reto de amamantar – Parte II – Tendré suficiente leche para alimentar a mi hijo?

Lo importante es permitir que todo fluya, el cuerpo es inteligente y producirá la cantidad de leche que el bebé necesite. Mientras más succiona, más leche producirás. Es normal que pienses que no tienes leche suficiente para alimentar a tu bebé, nos pasa a todas. Si tu bebé está mojando sus pañales y aumentando de peso puedes tener la certeza de que se está alimentando bien.

[Tweet “¿Tendré suficiente leche para alimentar a mi hijo? Este post responderá tus dudas.”]

A veces incurrimos en el error de comparar la cantidad de leche materna que ingiere nuestro bebé con la cantidad de leche de fórmula que toma el bebé de otra persona. Sin embargo, la leche materna se mide en calidad, no en cantidad. La idea es alimentar al bebé, que consuma los nutrientes que necesita, y este líquido perfecto se ajustará a las necesidades de él, según su etapa. Por eso es importante amamantar durante el mayor tiempo posible.

Es importante que disfrutes cada momento, te relajes, vivas tu maternidad a plenitud. Como todo proceso en la vida, la lactancia materna tendrá sus sinsabores, como los tiene el matrimonio o la universidad. Se trata de manejar la información de cada etapa para que estés tranquila. Tu instinto te guiará y en poco tiempo identificarás cada necesidad de tu bebé.

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¿Qué hacer si siento dolor?

Consultar a un especialista. El especialista no necesariamente es el ginecólogo o el pediatra, sino un(a) especialista en lactancia materna. Esta persona que se ha capacitado y tiene experiencia en la materia es quien podrá ayudarte. En los grupos de WhatsApp de ProlactarRD las madres reciben orientación de manera gratuita desde el embarazo, esto las ayuda a buscar información a tiempo si algo no anda bien.

Amamantar no duele, puede que al principio sientas alguna sensibilidad, pero si es dolor es urgente que revises la postura (bebé frente a frente al seno) o el agarre (areola completa).

Si continúas amamantando a pesar del dolor es probable que tus pezones se agrieten y que tu bebé no se esté alimentando bien, porque no esté sacando la leche correctamente del seno.

Durante la lactancia materna el apoyo es la herramienta más importante, pues con el bajo índice de madre que amamantan de manera exclusiva en nuestro país una llega a sentirse como extraterrestre y hasta juzgada.

Pero, tranquila, las que no amamantan también se sienten así (sienten que son juzgadas por no amamantar), se trata de esta nueva etapa que estás viviendo en la que surgen tantas dudas, muy normales, sobre cómo lo estás haciendo, y te diré algo, ¡lo estás haciendo bien! Nadie más que tu sabrá qué es lo mejor que debes hacer por tu hijo, además, recuerda que para tu hijo nadie es más importante que tú, eres su ser favorito, su ser imprescindible.

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EL RETO DE AMAMANTAR PARTE II

Consejos:

  1. Informarte desde el embarazo (solicita ingreso al grupo de WhatsApp que te corresponde a través de las redes sociales de prolactarrd).
  2. Asiste a todos los eventos educativos sobre lactancia materna, mientras más información manejes, mayor es tu probabilidad de éxito.
  3. Cuida tu salud y tu peso durante el embarazo. Los embarazos que llegan a término sin complicaciones tienen más probabilidades de tener éxito en la lactancia materna.
  4. Cuida tus pezones desde el embarazo hidratando con crema especial para pezones, hay de varias marcas y las puedes seguir usando después de amamantar. Nunca pongas jabón en sus pezones. Si tienes pezón plano o invertido debes orientarte sobre cómo solucionarlo durante el embarazo.
  5. Deposita la declaración de lactancia exclusiva en el centro de salud donde darás a luz, habla con tu ginecólogo y el pediatra que va a recibir tu bebé y explícale tu decisión de amamantar de manera exclusiva y tu interés de tener contacto piel con piel al momento del nacimiento. Realiza algunas preguntas sobre lactancia materna para asegurarte que realmente son prolactancia y te ayudarán a lograr lactancia materna exclusiva.
  6. Involucra a tu pareja y a tus familiares cercanos. Que te acompañen a los eventos y trata de orientarlos desde el embarazo para que puedan apoyarte durante el proceso.
  7. Las tomas nocturnas son muy importantes para mantener la producción de leche materna.
  8. No aceptes llevar leche de fórmula a tu casa, esto evitará las tentaciones.
  9. No te rindas, la lactancia es un proceso natural, lo único que tienes que hacer es dar la teta todo el tiempo.
  10. Descansa cuando duerma el bebé, establece un horario de visitas. Tus amigas no se van a ofender, la mayoría de la gente pregunta cuándo puede pasar a conocer el bebé. Sería ideal que los primeros días sean de intimidad con tu bebé y tu pareja.
  11. A las personas que no estén ayuda comentarios sobre la lactancia o te insistan para que des leche de fórmula debes hacérselo saber con mucho amor desde el principio, porque a veces la gente que nos quiere no sabe cómo ayudar.
  12. Es normal tener alguna nostalgia los primeros días, pero si luego de varias semanas te sigues sintiendo triste o tienes algún síntoma de depresión post parto, busca ayuda.

Y por último:

La maternidad es agotadora, ya sea que amamantes o no. No existe fórmula mágica para hacerlo dormir toda la noche. Es un nuevo ser que ha llegado y dependerá de ti para todo, si necesitas ayuda no dudes en requerirla. Te sentirás cansada, agobiada, a veces frustrada. Sin embargo, también te sentirás feliz de darle lo mejor a tu hijo, y al final del camino sabrás que ha valido la pena.

¡Amamanta! Es la mejor opción para ti y para tu bebé.

¿Cómo ha sido tu proceso de lactancia? Me encantaría conocer tu experiencia. 😀

 

 

El reto de amamantar

El reto de amamantar – Parte I

Cuando estamos embarazadas nos creamos muchas expectativas sobre la llegada del bebé, nos llenamos de ilusión mirando ropitas y accesorios, y tratamos de crear ese ambiente perfecto para ese momento.

En algunas cosas acertamos, en otras no. Pero la realidad es que un hijo siempre llena cada espacio de nuestro corazón y nos ayuda a conocernos mejor a nosotras mismas.

Lo que casi siempre nos sorprende es la lactancia materna, pues esperamos poner el bebé al pecho en el momento del nacimiento y esperar a que todo fluya con normalidad. Como debería ser, como sucedió con nuestros ancestros.

Sin embargo, la mayoría de las veces sucede diferente.  En nuestro país, la mayoría de las mujeres no tenemos ese privilegio. Lo que normalmente sucede es que cuando nace tu hijo te lo muestran por varios segundos y no lo vuelves a ver hasta varias horas después. Si, después. Después de haber llorado desconsoladamente por todo ese tiempo separado de ti. Después de bañarlo. Después de haberle suministrado varias onzas de leche de vaca (fórmula) en un  biberón. Después de haberle sacado sangre para hacerle pruebas y después de haberle puesto alguna vacuna. Después de todo, podrás tener a tu bebé en brazos.

A simple vista esto no tendría nada de malo. Pero la realidad es que está muy mal. Ese procedimiento que vemos como normal es el inicio de una lactancia destinada al fracaso.

Cuando el niño nace y es separado de su madre (el único ser humano que él conoce), es como si nos llevaran a otro país donde nadie habla nuestro idioma, con un clima diferente, nadie nos pregunta cómo nos sentimos, nos manipulan, estamos adoloridos, pedimos auxilio y es como si nadie nos escuchara. En ese momento lo único que necesitamos es estar en el pecho de nuestra madre.

Mi intención no es asustarlas, simplemente quiero transmitirles lo que yo hubiese querido saber con anticipación para quizás haber manejado las cosas de otra manera.

Ya con tu hijo al lado (probablemente adormilado, saciado y cansado de llorar), con los familiares y amigos felices, tomando fotos y trayendo regalos, luego de un rato puede ser que una tía te pregunte si le diste el seno. Lo intentas, quizás el bebé no se muestre muy interesado y comienzas a pensar que no quiere el seno. Ese es el momento justo de pedir ayuda y saber a quién pedirla.

Pueden ocurrir dos cosas en lo adelante: que tengas la información adecuada y te mantengas firme en tu decisión, persistas y ante todo sigas dando el seno hasta que veas que tu bebé comienza a expulsar el meconio y a mojar sus pañales con regularidad. O, le crees a las personas que te rodean, que aunque tienen muy buenas intenciones, quizás no manejen la información adecuada para ayudarte, te digan que le des unas tomas de formula hasta que te baje la leche.

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Si aceptas esta propuesta tu cuerpo no recibirá el estímulo que necesita para seguir produciendo calostro. El calostro está en tu cuerpo desde hace meses atrás.  Tu  cuerpo se ha venido preparando para recibir a tu bebé y ha preparado ese alimento especial para él.

Qué hacer

Este alimento para su alma y su cuerpo es todo lo que tu hijo necesita, estar contigo en tu pecho desnudo sin interrupciones evitará hipoglicemia, no es cierto que necesites darle leche de fórmula. Ningún mamífero necesita darle a su cría leche de otra especie para sobrevivir. Lo único que tu hijo necesita es a ti.  También es importante que sepas que darle leche de fórmula a tu hijo es ilegal, ponerte leche de formula en la habitación y cargarla a tu cuenta sin existir una condición de salud también es ilegal (Ley 8-95 sobre Promoción y Fomento de la Lactancia Materna). Para asegurarte que el personal de salud respetará estos derechos, te recomiendo depositar en el centro de salud la Declaración de Lactancia Materna Exclusiva disponible en nuestra página WEB.

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EL RETO DE AMAMANTAR PARTE I

Lo ideal es que un niño no tenga contacto con la tetera antes que con el seno, y hasta que la lactancia materna esté completamente establecida. Inclusive, la UNICEF  recomienda no darle biberón ni tetera a los niños nunca, sino alimentarlos con vasito, lo que es más fácil de lo que parece, hay vídeos disponibles en internet.

Además de la contaminación a la que exponemos a nuestros hijos con el contacto con la tetera, puede inducir al bebé a confundirse y luego rechazar el seno, porque succionar el pecho es muy distinto a chupar un biberón. Requiere técnica y mayor esfuerzo. Todo esto tiene su razón de ser, porque con este esfuerzo es que el bebe irá desarrollando el aparato maxilar, cuerdas vocales, etc. Además, de que permitirá que sea el bebé cual es la cantidad de alimento que necesita, es decir, a controlar su ingesta, y de paso prevenir obesidad en su edad adulta.

[Tweet “El reto de amamantar: Verdades detrás del telón.”]

Al cabo de cuatro o cinco días del nacimiento del bebé, ocurrirá la “bajada de la leche”. Probablemente sentirás incomodidad, escalofríos, dolor de cabeza, los pechos calientes y congestionados, pero tranquila, esta es la manera en que te está avisando tu cuerpo. Con paños calientes y, si es necesario extrayendo tu leche, te sentirás mejor.  La buena noticia es que aunque hayas tenido que recurrir a la leche de fórmula puedes lograr la lactancia exclusiva.

La lactancia materna funciona a demanda, quiere decir que el bebé es quien indica cuando quiere alimentarse, puede suceder que tarde unos pocos minutos succionando (si solo tiene sed) o que permanezca durante media hora o más, y es completamente normal.

En las primeras semanas de la lactancia es normal que tu bebé dure mucho tiempo pegado al seno, pues está perfeccionando su técnica. Si no hay dolor, y el bebé se escucha tragar, duerme profundo y suelta el seno solito, sabrás que todo va bien.

En unos días podrás disfrutar de la parte II de este tema para que aprendas todos los que tienes que saber sobre la lactancia y cómo prolongarla. 😀

 

criando hijos felices

¿Todos los padres logran hijos felices?

La realidad es que la mayoría de las veces no es así, pues muchos de los padres de esta generación están muy ocupados, produciendo dinero para que “Mis hijos tengan lo que yo no tuve”, como si darles cosas asegurara que ellos serán felices, o dándoles todo lo que según la sociedad ellos necesitan, para que “No pasen lo que yo pasé”. Y así vamos con niños de 6 años teniendo cosas que no necesitan y que interrumpen su desarrollo social, acostumbrándose a vivir por encima de lo necesario. En pocas palabras estamos enseñándoles que valen por lo que tienen y no por lo que son.

En los años que llevo trabajando con familias,  cada vez que le pregunto a padres y madres: ¿Qué quieren lograr con sus hijos?, la respuesta automática es “quiero que sean felices”.  Esta respuesta me lleva entonces a preguntarles: “¿Qué es ser feliz? ¿cuándo tu como adulto eres feliz?”. Y entonces descubrimos que como adultos tenemos una vida sin propósito, con una mochila cargada de pasado, sin perdón, con dolor y muchas veces, con una extensa agenda sin tiempo para lo que decimos amar. Padres amargados, tristes, decepcionados, endeudados, viviendo sin esperanzas, viviendo para tener, sin fe, sin pasión.

Padres y madres, los hijos felices tienen padres y madres felices, y no padres y madres sacrificados y víctimas. Adultos felices que entran  en el grado de consciencia de que no todo es, ni será perfecto y que aun así encuentran razones para decidir ser felices, sobre todo porque logran hacerse responsables de su felicidad, sin esperar que nadie haga nada, sin necesitar tener cosas, son felices, porque sabe que SER ya es una razón más que suficiente.

[Tweet “Los hijos felices tienen padres y madres felices, y no padres y madres sacrificados y víctimas.”]

Una gran cantidad de nosotros, los padres, estamos  educando  con exceso de futuro, dándoles  todo y un poco más, exagerando en la cantidad de cursos y clases, en la cantidad de cosas que tienen,  sustituyendo tiempo por regalos, y viviendo tan aceleradamente que se nos escapa lo esencial. Hemos estado educando para tener y no para SER. Apostamos a que nuestros hijos sean lo que nosotros hemos soñado, y nos  olvidamos de los planes que puedan tener nuestros hijos sobre su propia vida. Otros educando con exceso de pasado: “no quiero que seas amistoso, al final no existen buenos amigos, cuídate de la gente, no confíes; no quiero que seas de tal forma, a mí no me funcionó; quiero que estudies y no tengas que depender de nadie como yo; quiero que te cases con alguien de un nivel social mejor, y un largo etc. Básicamente, este tipo de crianza está sentenciando a los hijos a vivir la vida que sus padres no vivieron, o peor, a repetir sus historias sólo porque a ellos les funcionó.

criar hijos felices

Si bien es cierto que nos toca guiar a nuestros hijos, no es menos cierto que nos corresponde formar hijos sanos para que vivan Sus propias Vidas, cumplan sus sueños, cometan sus errores, se levanten de sus tropiezos y celebren sus propias victorias. Nuestro papel es ser en ocasiones porristas, en otras sólo simples espectadores y otras veces sus consejeros, pero no pretendamos vivir sus vidas, y mucho menos pretendamos que desde la vida infeliz que llevamos, ellos se conviertan en hijos felices. La felicidad con consciencia es un efecto multiplicador, la victimización no genera felicidad sino culpabilidad.

Ojalá, a partir de hoy, quisiéramos dejar de estar tan ocupados y empezáramos a estar más concentrados, así lograríamos  percibir que hemos sido felices, pero no hemos tenido ni el tiempo ni la intención de reconocerlo… y por lo tanto de disfrutarlo.

[Tweet “”No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad.” 3 Juan 1:4″]

 

Cambios que experimenta tu cuerpo durante el embarazo

No es solo la panza: Cambios que experimenta tu cuerpo durante el embarazo

Gestar un bebé en nuestro vientre es un milagro indescriptible, y más si ese bebé ha sido buscado y añorado por mucho tiempo. Definitivamente tu cuerpo trabaja muy duro para soportar toda la carga que se le exige durante esta etapa para hacer que tu bebé crezca sano y fuerte.

Algunos de los cambios más frecuentes que experimentamos son senos sensibles, nauseas y vómitos, decaimiento, mareos, cambio en nuestro apetito (unas comemos más, otras menos) y necesidad frecuente de orinar, pero ¿Hay algo más cambiando dentro de nosotras? ¿Cuáles son esos cambios?

Desde el mismo instante en que tu bebé es concebido, tu cuerpo comienza a trabajar duro para que el crezca. Al finalizar las primeras 12 semanas, tu bebé ya se ha desarrollado casi en tu totalidad. Esta es la etapa más demandante debido a su relevancia en el sano desarrollo del bebé.

He ahí la importancia de mantenernos bien nutridas, tomando los suplementos, vitaminas y minerales necesarios para un óptimo crecimiento del bebé y, por supuesto, para el buen mantenimiento de nuestra salud.

[Tweet “Mira los cambios que experimenta tu cuerpo cuando estás embarazada. #InspiringMom”]

En resumen, los cambios hormonales masivos por los que pasamos mientras estamos embarazadas reajustan todo nuestro organismo y realizan cambios drásticos pero necesarios para que nuestro bebé se desarrollo en perfecto estado y prepara tu cuerpo para el parto y la lactancia.

A continuación te comparto cuáles otros cambios experimentas:

Hormonas

La razón principal de la mayor parte de los cambios que experimentamos física y emocionalmente mientras estamos embarazadas es el aumento de la producción de hormonas.

Se incrementa la producción de estrógeno, progesterona, las glándulas tiroides crecen, nuestro sistema endocrino produce oxitocina, para ayudarnos en la labor del parto; y aumenta la hormona prolactina, que prepara nuestro senos para lactar.

Todos estos cambios son los que a veces ocasionan que nos sintamos calientes o con coques de calor esporádicos.

Cambios que experimenta tu cuerpo durante el embarazo

Senos

El aumento en los niveles de estrógeno y progesterona puede ocasionar que nuestros senos estén adoloridos, inflamados, nos ardan o nos dé mucha comezón. Estos cambios tienen como objetivo la preparación para la lactancia. Es probable que durante esta etapa tus senos crezcan tanto que te salgan estrías, por lo que necesitas mantener esta área bien hidratada para combatirlas.

Durante el embarazo, hay un aumento en el suministro de sangre a los senos, y esto puede causar venas azuladas debajo de la piel.

Las areolas y los pezones tienden a ponerse oscuros y un poco más grande. Luego de que has concebido las pequeñas glándulas de las aréolas aumentan de tamaño y se vuelven irregulares, segregando una sustancia oleaginosa (calostro) que evita que se resequen y se agrieten.

Cuerpo

Tu columna vertebral se realinea para ayudar a tu cuerpo con la postura, mantener el balance y a sostener el peso de tu bebé. Al mismo tiempo, subirás un par de libras para ayudar a que tu cuerpo a que tenga la fuerza de soportar el nuevo ser que está gestándose dentro de ti. Ese peso ganado contribuirá al desarrollo y readaptación de tus órganos, de la placenta y del feto.

Las uñas de tus pies y manos crecen más rápido y fuertes gracias a los altos niveles de estrógeno en tu cuerpo. Tus pies pueden llegar a retener liquido y pueden hincharse debido al fluido extra que tienes circulando por todo tu cuerpo.

Respiración

Nuestro sistema respiratorio atraviesa grandes cambios para poder incrementar la cantidad de oxigeno que nos demanda el útero, la placenta y el feto. El volumen de sangre aumenta, lo que significa que el flujo sanguíneo y los latidos cardíacos también, mientras desciende la presión arterial, lo que ocasiona que sintamos que nos esforzamos más para respirar.

Órganos

Tus órganos surtirán cambios de estado y de posición. El útero se expanderá para dar cabida al bebe que está en constante crecimiento. El estomago será desplazado a la derecha o a la izquierda de manera gradual.

Asimismo, el útero presionará la vejiga y los músculos pélvicos, provocándote deseos frecuentes de orinar e incontinencia. Nuestros riñones están haciendo un esfuerzo extra para poder colaborar en todos estos cambios, así que asegúrate de mantenerte hidratada tomando mucha agua.

Piel y cabello

Los cambios en tu piel serán notables y resultaran en un crecimiento de tu estomago, tus senos, ensanchamiento de las caderas y muslos. Por esto es importante que mantengas tu piel hidratada utilizando cremas a base de aceites de coco, almendra o manteca de cacao o karité; y bebiendo mucha agua.

La pigmentación oscura en tu piel y las venas azuladas desaparecerán cuando hayas dado a luz.

La textura y el volumen de tu cabello tienden a cambiar. En ocasiones crecen mucho y muy rápido. En otros pueden tornarse más frágiles. Normalmente tendemos a perder unas 100 hebras de cabello al día, cosa que disminuye grandemente durante el embarazo. Por eso muchas pierden mucho cabello luego de dar a luz.

Como vimos, el cuerpo de una mujer embarazada atraviesa numerosos cambios. Estos son solo algunos de ellos. ¿No es maravilloso?

¿Experimentaste alguno de estos cambios cuando estuviste embarazada? Cuéntame tu experiencia. 😀

 

El cambio comienza por ti

El cambio comienza por ti

Reconocer que estamos mal, que nuestra postura no es la correcta y que con nuestras actitudes estamos transfiriendo patrones de conducta dolorosos, es el primer paso para cambiar y disponernos a ser lo mejor que podamos ser.

Este reconocimiento es difícil porque no siempre estamos dispuestos a dar un viaje hacia nuestro interior y descifrar nuestras emociones, aceptando aquello que no nos permite crecer ni ser felices, y que, posteriormente, no favorece la sanidad de las heridas del pasado.

Para lograr cambios duraderos, deberemos revisarnos a profundidad, concentrarnos y enfocarnos en realizar acciones paso a paso que nos permitan sanar.

[Tweet “El cambio comienza por reconocer nuestras debilidades y trabajar en ellas.”]

Debemos estar conscientes de si esos cambios son sinceros, si son necesarios, prudentes y convenientes, pero, sobre todo, debemos estar dispuestos a salir de nuestra zona de confort que, en muchas ocasiones, es nuestra cárcel de oro.

Hay muchísimas razones por las cuales no queremos cambiar, sin embargo, reconocer que es lo que nos paraliza, es lo que nos permitirá comenzar a trabajar de manera efectiva para quitar las barreras que nos impiden ser nuestra mejor versión.

Algunos de estos factores son:

  • No estar seguros de lo que queremos conseguir.
  • No saber realmente lo que queremos o sus beneficios a largo plazo.
  • No estar dispuestos a hacer lo que hay que hacer para cambiar.
  • No visualizarnos logrando esa meta.
  • Desconfiar de nuestras habilidades y nuestro poder.
  • No querer cambiar.

Luego de determinar cuáles son las razones por las que nos estamos resistiendo al cambio, el segundo paso es Visualizarnos.

El cambio comienza por ti

¿En qué consiste la visualización?

Este concepto nos plantea la idea de que para conseguir mejorar nuestra vida y alcanzar nuestras metas, debemos vernos como si ya fuéramos eso que queremos ser, debemos saborear las experiencias que podríamos vivir siendo lo que anhelamos ser y debemos experimentar las emociones que eso desencadenaría en nosotros.

Por ejemplo, si quieres ser una oradora reconocida internacionalmente, podrías comenzar por imaginarte estando en un pódium frente a un público maravilloso que disfruta de oírte compartir tus vivencias y conocimientos, podrías imaginar tu sentimiento de alegría y satisfacción al verte allí impactando tantas vidas. Incluso podrías imaginar cómo luces (tu físico, tu ropa, tu perfume y tu maquillaje). Todo esto te permitirá comenzar a tomar acción enfocada en un propósito claro.

El tercer paso es aceptar cuales malos hábitos o conductas debemos quitar de nuestras vidas si queremos llegar a convertirnos en eso que visualizamos.

Y el cuarto paso, identificar los disparadores de malas actitudes, de malos hábitos, de sentimientos negativos, y comenzar a disolverlos, ya sea por medio del distanciamiento o de medidas preventivas para evitar llegar al punto que queremos evitar.

Luego de que hagas todos esto, comenzarás a ver cambios sorprendentes en tu vida y en tus relaciones. Tu familia y todos los que amas se beneficiaran de tu nuevo yo y de manera inconsciente comenzarás a impactarlos.

Así que no te detengas si en algún momento recaes, sigue adelante, retoma lo que comenzaste, no te rindas.

Cuando hagas algo bien y sientas que estás alcanzando tu meta, reconócelo y prémiate. Establece cuáles son tus indicadores del éxito para así saber cuándo avanzas.

Identifica de que manera afectan la consecución de tu meta quienes te rodean, quiénes pueden ayudarte, quiénes pueden afectarte. Saber con quienes cuentas te permitirá crear una red de apoyo sincera que te de ánimos que te ayude a seguir cuando las fuerzas te abandonan.

Como ves, la única forma de cambiar el mundo es cambiándonos a nosotros mismos. Si nosotros mejoramos, todo nuestro entorno mejora.

No lo pienses más y lánzate por lo que quieres. ¡El cambio comienza por ti!

 

El poder de las afirmaciones positivas

El poder de las afirmaciones positivas

Bien conocidas son las Afirmaciones Positivas de Louise Hay. Ellas responden a la ley de atracción según la cual, todo lo que proyectamos vuelve a nosotros en igual medida o más potente. Por lo tanto, si nuestros pensamientos son limitantes, el Universo nos devuelve situaciones limitantes, si nuestros pensamientos son positivos y expansivos, vamos a atraer lo que esperamos.

Hoy  me gustaría contarles mi experiencia. El mes pasado, estando en un mal momento de mi vida, emprendí un nuevo desafío: todos los días realizaba las afirmaciones positivas. Y resultó que en menos de una semana comencé a sentir la diferencia, porque por cambiar aunque sea por un momento al día el chip de pensamientos, mis pensamientos pasaron a ser positivos la mayor parte del día. También dejé de preocuparme demasiado, porque como dice un proverbio chino:  “Si una cosa tiene solución, ¿para qué preocuparse?, y si no tiene ya solución, ¿para qué preocuparse?”. Las situaciones se me presentaban como un desafío y no como un obstáculo.

Eso no significa soltar absolutamente todo, sino poder tomar distancia óptima de mis problemas, algo fundamental para tener una mirada más objetiva. En definitiva, me volví más resolutiva, tomando una postura activa para generar cambios en mi vida, lo que hizo que mejorara mi autoestima.

Podemos hacer afirmaciones para cualquier circunstancia: mejorar nuestra autoestima, atraer el amor, la prosperidad, la salud, la creatividad, afrontar los cambios, atraer la vida que queremos, perdonar y perdonarnos. Un ejemplo de una afirmación bien formulada sería la siguiente:

[wc_tabgroup class=”” layout=”box”] [wc_tab title=”OBJETIVO“]

Tener tiempo para todo que debo hacer.

Ser más misericordioso conmigo mismo.

[/wc_tab] [wc_tab title=”AFIRMACIÓN“]

“Tengo tiempo y dinero suficiente para todo lo que me propongo hacer”.

“Escucho mis sentimientos y soy amable conmigo mismo”.

[/wc_tab] [/wc_tabgroup]

Puedes encontrar más estrategias de afirmaciones positivas en el libro Puedo Hacerlo “Hoy es el Día” de Louise Hay. Acá te comparto el audiolibro para que te nutras y comiences a profundizar en esta practica tan poderosa.

Por último te invito a que te interiorices en los efectos que los pensamientos negativos pueden tener en tu vida y busques contrarrestarlos con pensamientos positivos y desintoxicantes.

[Tweet “Todo en lo que te enfocas, crece. #InspiringMom”]

Como ves, nuestra realidad se construye en base a nuestros pensamientos. ¿Has practicado las afirmaciones en alguna ocasión?