Category: Crianza

¿Tu hijo hace muchas pataletas Aprende a manejarlas

¿Tu hijo hace muchas pataletas? Aprende a manejarlas

¿Que son las pataletas?

Las pataletas son un tipo de protesta física exagerada que se da especialmente en los niños de 18 meses a 3 años, que es cuando sus emociones suben y bajan sin previo aviso. En esos eventos los niños tienden a tirarse al piso, a gritar y patalear. Son la expresión de ira desencadenadas por la frustración de no poder hacer algo y no saber como manejarlo.

Estas reacciones que son capaces de sacar de control hasta a los padres más serenos tienen remedio y a continuación te doy algunos consejos para que aprendas a llegar al corazón y la mente de tu hijo en estas circunstancias.

  1. Mantente tranquilo y paciente. Sé que a veces es difícil manejarte y no alterarte cuando tu hijo se arroja al piso sin razón aparente, pero es una etapa de su evolución que necesita ser superada y con tu ayuda podrá atravesarla de una manera positiva. No termines golpeando a tu hijo.
  2. Se comprensivo y ponte en su lugar. Explícale el por que no puedes ceder ante su petición y trata de consolarlo poniéndote a su nivel, mirándolo a los ojos y dándole un gran abrazo.
  3. Identifica la causa de la pataleta para darle una explicación concreta. Que dicha explicación sea breve porque su tiempo de atención en esos momentos es muy corto.
  4. No des tu brazo a torcer. Si ya estas decidido a no darle lo que el niño pide porque estás consciente que no es lo mejor para el, no des tu brazo a  torcer ni te dejes manipular ante los berrinches. Si cedes, el niño utilizará siempre las mismas herramientas para conseguir lo que desee.
[Tweet “Sé como te sientes, pero poniendo los cubos así resulta difícil mantener la torre en pie. Veamos como podemos hacer otra torre.”]
  1. Tu pareja y tu deben estar unidos. Las decisiones con respecto a la crianza de los hijos debe ser algo que se consulte con la pareja, con el fin de que ninguno se desautorice y no cedan en ninguna situación de rabieta. Esto va también para los abuelos o tíos.
  2. Si la rabieta viene de la mano del sueño, el hambre o el cansancio, presta atención para identificar cual es su necesidad y satisfacerlas de manera adecuada.
  3. No ignores la pataleta. Debes identificar que es lo que le molesta a tu hijo, ayudar a que se contenga y a que comunique lo que necesite adecuadamente. A medida que el vaya aprendiendo a comunicarse efectivamente las rabietas irán desapareciendo.

Medidas para prevenir la pataletas

  • Tómate tiempo para acercarte y conocer a tu hijo, identificar lo que le gusta o disgusta y tener una buena comunicación con el.
  • En el proceso de crianza es necesario fijar normas y reglas que todos deben seguir y debes explicársela a tu hijo y asegurarte de que las entienda y las acate. Estas normas deben ser conocidas pro todos los que intervengan en la crianza del niño, a fin de que todos bailen a un mismo ritmo.
  • Enseña con el ejemplo. Debes controlar tus ataques de ira y los comportamientos explosivos ante situaciones cotidianas, pues los niños aprenden por imitación y tu eres su primer ejemplo.
  • Debes reforzar los buenos comportamientos de tu hijo. Aunque no termines comprándole ese dulce que tanto quería, debes felicitarlo por ese comportamiento tan ejemplar y decirle lo orgulloso que te sientes. Estas sencillas muestras de afecto y cariño lo estimularan a seguir comportándose de manera serena.
Ahora es tu turno ¿Cómo controlas las pataletas de tus hijos?

El peso de ser la única

El peso de ser la “única”: Cómo manejar la carga y la culpa por no sentirnos suficientes

Emprender siendo madre es, muchas veces, un acto de fe. Pero seamos honestas: a veces ese acto de fe se siente como una carga pesadísima. Es ese sentir que eres la única responsable de criar a un ser humano, de sostener un hogar y, además, de hacer florecer un negocio. Esa sensación de “soledad en el mando” puede ser agotadora, especialmente cuando no hay un apoyo emocional, presencial o económico constante.

Sin embargo, la psicóloga Natalia Ning, especialista en maternidad consciente, y las promesas de fidelidad divina nos ofrecen un camino para transformar esa culpa en paz y esa carga en victoria.

De la mano de la palabra analicemos este panorama y cambiemos la mirada. ¿Te parece?

1. La alianza de paz en medio del caos

Cuando la carga mental y emocional te haga sentir que no puedes más, recuerda que no estás sola en el sillón de tu vida. Existe una alianza de paz que Dios ha hecho contigo. Como dice Isaías 54: “Podrán cambiarse las montañas de lugar, mas mi amor por ti no se moverá”.

En esos años de soledad, o en esos días donde anhelas a alguien con quien dividir la carga mental del emprendimiento y la crianza, recuerda que Dios se ofrece como ese “esposo” y sostén que nunca te dejará pasar vergüenza. Él es quien comparte tu bandeja y quien te asegura que ninguna arma forjada contra tu propósito prevalecerá.

2. ¿Qué hay realmente en tu “bandeja” hoy?

Cuando el sentimiento de insuficiencia aparezca porque algo no salió bien con tus hijos, Natalia Ning nos invita a hacer una pausa y observar: ¿qué más tenías en tu bandeja ese día?.

A veces nos castigamos por un fallo, olvidando que ese mismo día quizás tuviste que apagar un “fuego” en el trabajo, atender a un hijo enfermo o cumplir con un servicio en la iglesia. Ser responsable y humana implica reconocer que no somos máquinas. Dios nos llama a tener misericordia con nosotras mismas, entendiendo que esos sentimientos negativos son parte de nuestra humanidad, pero no definen nuestra capacidad.

3. La coherencia de tu flexibilidad

Una de las mayores fuentes de culpa para la madre emprendedora es sentir que le está quitando tiempo a sus hijos para dárselo al negocio, cuando precisamente emprendió para estar más con ellos. Esto genera una incoherencia interna que duele.

Pero Natalia nos recuerda la gran ventaja del emprendimiento: la flexibilidad. A diferencia de un empleo rígido, tu negocio te permite posponer una fecha o delegar si tu hijo te necesita. No te fijes solo en lo que faltó; siéntate a reconocer lo que sí lograste: “Pude manejarme mejor de lo que pensaba”, “Logré terminar este proyecto a pesar de todo”.

4. Sistemas que liberan, no que esclavizan

A veces, nuestra desesperación nace de confiar demasiado en que nuestros hijos ya deberían ser maduros, olvidando que aún necesitan supervisión y sistemas. Natalia sugiere que, en lugar de agotarnos repitiendo órdenes (como la eterna lucha para que se bañen a tiempo), usemos herramientas que nos quiten carga mental:

  • Crear horarios juntos: Involucrarlos en la creación de su rutina (uso de pantallas, tareas, actividades) les da autonomía.
  • Ayudas visuales y alarmas: Usar rastreadores de rutinas o alarmas en las tabletas para que el sistema —y no solo tu voz— sea quien les recuerde qué sigue.
  • Lectura compartida: Leer libros sobre hábitos (existen versiones para adultos y niños) para crecer juntos en disciplina y fe.

5. De la disciplina a la conexión

Es vital establecer acuerdos y consecuencias claras para que nuestros hijos no se aprovechen de nuestra flexibilidad y vulnerabilidad. Sin embargo, no permitas que la corrección opaque la conexión.

Busca esos momentos de calidad que son los que de verdad sembrarán semillas de grandeza en el corazón de tu hijo: una cita mensual con cada hijo, un tiempo para jugar o simplemente estar presentes.

Y por supuesto, recuerda que sin importar tu proceso tu victoria está asegurada en Cristo Jesús.

En los momentos donde te sientas sola en la responsabilidad emocional de tus hijos, invita a Dios a tu casa y a tu corazón. Es válido llorar; incluso Jesús lloró. Es totalmente válido que se nos aflojen las piernas y se nos desparrame el alma en llanto. Pero siempre recuerda que fiel es el que prometió.

Esa misma promesa de Isaías que dice que la victoria es de quienes sirven al Señor es tuya hoy. Tu emprendimiento y tu maternidad no son caminos separados; son el escenario donde verás la fidelidad de Dios resplandecer.

Ajusta tu sistema, abraza tu proceso y camina con la certeza de que tu alianza de paz es inamovible.

Cómo manejar la culpa materna mientras emprendes

Cómo manejar la culpa materna mientras emprendes

Emprender siendo madre es un desafío que va más allá de la gestión del tiempo; es una constante negociación con nuestras propias expectativas y sentimientos. La psicóloga Natalia Ning, especialista en acompañar a madres hacia una maternidad consciente, sana y libre de culpas, nos invita a reflexionar sobre ese sentimiento de insuficiencia que suele acompañarnos y cómo transformarlo en una gestión más compasiva y efectiva.

Estos son los consejos que nos comparte Natalia desde su experiencia. Te recomendamos tener a mano bolígrafo y libreta para que vayas identificando oportunidades que tienes y mensajes que Dios tiene para ti a través de este escrito. ¡Prepárate porque Dios te hablará!

1. Mira tu “bandeja” completa

Es común que, cuando algo no sale como esperábamos con nuestros hijos, nos enfoquemos únicamente en el fallo. Sin embargo, Natalia nos sugiere hacer un ejercicio de honestidad: ¿qué más había en tu bandeja ese día?.

A menudo nos sentimos culpables por “relajarnos” o fallar en algo, pero olvidamos mirar el panorama completo: un hijo enfermo, apagar fuegos en el trabajo, compromisos en la iglesia o nuevos proyectos.

Reconocer que somos humanas y responsables nos permite entender que esos sentimientos negativos, aunque incómodos, son parte de nuestra realidad. Nos hace más conscientes de la importancia de ser compasivas con nosotras mismas.

2. La gran paradoja del emprendimiento y el tiempo

Muchas mujeres deciden emprender para tener más tiempo con sus hijos, pero la realidad del negocio a veces genera una sensación de incoherencia interna cuando sentimos que el trabajo nos quita ese tiempo.

Es vital recordar la ventaja competitiva de tu emprendimiento: la flexibilidad. A diferencia de un empleo tradicional de ocho a cinco, el emprendimiento te permite posponer una fecha o delegar una tarea si tu hijo te necesita. No pierdas de vista los logros que sí has alcanzado en medio de la multitarea por centrar tu mirada en aquello que no te da paz, y que además es temporal y pasajero.

3. De la confianza ciega a los sistemas de apoyo

Un error frecuente es confiar de más en la madurez de nuestros hijos, olvidando que, sin importar su edad, aún necesitan supervisión, recordatorios y un sistema claro que funcione para todos. Natalia menciona que a veces esperamos que sigan rutinas (como bañarse a una hora específica) confiando solo en su criterio, lo que nos lleva a la desesperación y a reaccionar de mala manera cuando no sucede lo esperado.

Para mitigar esto, recomienda herramientas prácticas:

  • Crear horarios juntos: Involucrar a los hijos en la creación de sus rutinas (como el uso de pantallas o actividades cocurriculares) fomenta su autonomía.
  • Uso de tecnología y ayudas visuales: Alarmas en las tabletas o rastreadores de rutinas (disponibles en plataformas como Amazon) pueden ayudar a que ellos sepan qué sigue sin que tú tengas que ser el único recordatorio viviente.

4. Misericordia con límites: El equilibrio necesario

Natalia, desde su perspectiva como psicóloga y su fe cristiana, nos recuerda que Dios nos llama a tener misericordia con nosotras mismas. Esa misma mirada es la que debemos proyectar hacia nuestros hijos: ser un canal de compasión, pero también de límites y consecuencias.

Establecer acuerdos y consecuencias claras es fundamental. No se trata solo de hablar, sino de accionar.

Así como en la vida adulta existen amonestaciones por llegar tarde, en casa debe haber límites que preparen a los hijos para la realidad, evitando que se sientan con el derecho de aprovecharse de nuestra flexibilidad.

5. Prioriza el tiempo de conexión

En el afán de arreglar la conducta y las reglas, a veces olvidamos lo más importante: conectar. Natalia sugiere buscar momentos de calidad que nutran el vínculo, como:

  • Leer libros juntos (existen recursos sobre hábitos adaptados para niños y adultos).
  • Tener “dates” o citas individuales con cada hijo.
  • Sacar tiempo para jugar y estar presentes, incluso en medio de las interrupciones diarias.

 

Un recordatorio final

En los momentos de soledad o carga emocional, recuerda que no estás sola. Invita a Dios a tu corazón y hogar para encontrar consuelo y paz. Aunque estamos llamadas al gozo, es válido llorar y transitar por diferentes estaciones emocionales.

Detente, ajusta tu sistema y sigue adelante con más compasión y menos culpa. Lo estás haciendo bien y el hecho de que estés leyendo esto así lo confirma.

Pregunta poderosa que te regalo:

¿Qué de todo lo que piensas hoy es verdad?

Contesta en los comentarios y comparte con tu gente querida. Serás de bendición para otras madres.

 

Del dolor de la infertilidad al milagro en brazos – Lauren de King (4)

Del dolor de la infertilidad al milagro en brazos

Un homenaje a los bebés, a las familias y a las mujeres que aún esperan su milagro

Cada 17 de noviembre se conmemora el Día Mundial del Bebé Prematuro, una fecha que abre conversación, genera conciencia y nos recuerda una verdad profunda: el comienzo de la vida puede ser tan delicado como poderoso.

En América Latina, según datos de la Organización Panamericana de la Salud, 1 de cada 10 bebés nace prematuro, y esta es la principal causa de mortalidad neonatal en la región.
Más de 900,000 nacimientos prematuros ocurren cada año en Latinoamérica y el Caribe.
Y detrás de cada número… hay una historia. Una familia. Una oración. Una espera. Un milagro.

La infertilidad: un camino silencioso que muchas transitan

La infertilidad también afecta a millones de mujeres y parejas en nuestra región. Según la OMS:

  • En América Latina, 1 de cada 6 personas se enfrenta a la infertilidad.

  • La edad, condiciones hormonales, estrés crónico y acceso limitado a tratamientos la agravan.

Son procesos largos, desgastantes, llenos de citas médicas, silencios que pesan, pruebas negativas, lágrimas y aun así, llenos de esperanza, de esa que nunca muere en el corazón que cree.

La historia de Lauren: 5 años de espera y un milagro en brazos

En esta edición de Mom Talks, conversamos con Lauren de King, madre, esposa y empresaria que hoy abraza a su bebé —Alvin Luis King Camilo (aka AL en lo adelante)— después de cinco años de infertilidad, intentos, oraciones y noches enteras confiando en las promesas de Dios.

Su bebé llegó semanas antes, en una cesárea inesperada, y aun así, como ella dice, “todo fluyó en orden divino”.
Dios preparó el equipo médico, las manos correctas, la hora exacta.
No hubo miedo, hubo paz.
No hubo incertidumbre, hubo esperanza.

Hubo amigos de verdad verdad.

Familiares que estuvieron siempre a su lado tan confiados como los nuevos padres

Hubo gozo de ese que viene del cielo que impregnó cada rincón de gracia.

Su historia nos recuerda que la maternidad, cuando llega por promesa, nunca llega tarde, ni mal, ni incompleta. Llega en el tiempo perfecto.

“No dejo de darte gracias. Gracias por esos 5 años de espera, porque sin duda fueron la base para que hoy pueda vivir lo que estoy viviendo, confiando plenamente en Ti. Y cada día sigo aprendiendo a vivir según lo que Tú deseas para mí. Gracias, Dios.”, expresa Lauren.

Para ti que sigues esperando tu milagro

Este artículo es para ti.
La que ora en silencio.
La que sonríe por fuera, mientras sana por dentro.
La que abraza cada mes con valentía.
La que tiene el corazón lleno de fe, aun cuando el cuerpo se siente cansado.

La infertilidad no define tu valor.
La espera no determina tu destino.
Y ningún diagnóstico establece un límite para el Dios que rompe todas las estadísticas.

“Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, Éramos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenó de risa, Y nuestra lengua de gritos de alegría; Entonces dijeron entre las naciones: «Grandes cosas ha hecho el Señor con ellos». Grandes cosas ha hecho el Señor con nosotros; Estamos alegres. ¶Haz volver, Señor, a nuestros cautivos, Como las corrientes en el sur. Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, En verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas.” ‭‭- Salmo‬ ‭126‬:‭1‬-‭6‬ ‭NBLA

Tu historia aún se está escribiendo.
Tu milagro viene en camino.
Tu tiempo no está retrasado.
Tu vientre, tu vida y tus sueños siguen en manos de Aquel que hace nuevas todas las cosas.

🩵 Hoy honramos a los prematuros, celebramos los milagros, abrazamos a quienes esperan con gozo aunque a veces estemos rotos.

Que este día sea un espacio para educar, para recordar la importancia del acceso a cuidados neonatales, pero también para sostener emocionalmente a las familias que transitan la incertidumbre y la fe simultáneamente.

A todas las madres de bebés prematuros:
ustedes son representación de la fuerza que mueve el mundo. Deberíamos enaltecerlas y visibilizarlas más.

A las que esperan maternidad después de un proceso de infertilidad:
no dejen de creer que su milagro llegará.

A las que ya sostienen su milagro en brazos, como Lauren:
gracias por compartir luz y esperanza. Esa es la chispa que necesitamos para seguir creyendo y seguir caminando con más fe que nunca.

PACAM DESAYUNO BENEFICO (24)

PACAM celebra su 11.ᵃ edición del desayuno benéfico con enfoque en el buen trato familiar

El Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (PACAM) celebró la undécima edición de su tradicional desayuno benéfico, bajo el lema “Padres seguros, hijos autónomos”.

El evento realizado el 14 de noviembre en el Gran Salón del Hotel Sheraton contó con la participación de la destacada psicóloga y terapeuta familiar chilena Alicia Cruzat, quien ofreció una conferencia centrada en la construcción de vínculos familiares seguros y emocionalmente saludables.

La presidenta de PACAM, Dra. Soraya Lara Caba, tuvo a su cargo las palabras de apertura, en las que hizo un llamado urgente a fortalecer el buen trato en el entorno familiar.

“El 76% de las niñas en República Dominicana ha sido víctima de violencia antes de los 18 años. Esta cifra nos obliga a actuar. Desde PACAM, reafirmamos nuestro compromiso de prevenir el maltrato infantil y promover vínculos familiares seguros y afectivos”, expresó.

Durante el encuentro, se presentaron hallazgos recientes de estudios realizados por la institución, los cuales revelan que muchas mujeres que buscan apoyo psicoemocional en PACAM fueron corregidas en su infancia mediante insultos, amenazas y castigos físicos. Estas prácticas generan dolor y vulnerabilidad emocional desde edades tempranas, y se vinculan con una mayor probabilidad de sufrir violencia en la adultez.

En su intervención, la conferencista Alicia Cruzat destacó que el desarrollo hacia la madurez en los hijos es un proceso bidireccional: “Solo ocurre si está presente en ambos lados de la relación padre-madre. Los padres necesitan crecer ellos mismos para ayudar a sus hijos.”

Asimismo, invitó a las familias a mejorar sus espacios de relación para crear ambientes de confianza y protección.

PACAM agradeció el respaldo de sus patrocinadores, aliados y participantes, y reafirmó su compromiso de continuar promoviendo una cultura de paz, buen trato y prevención de la violencia desde la infancia.

Sigue la labor del PACAM a través de la cuenta de Instagram @buenostratosrd

Respetar la privacidad de nuestros hijos también es un acto de amor (1)

Respetar la privacidad de nuestros hijos también es un acto de amor

En un mundo donde todo se comparte, a veces olvidamos algo esencial:
nuestros hijos tienen derecho a elegir qué partes de su vida quieren mostrar… y cuáles no.

Porque sí, son pequeños, pero ya tienen voz, emociones, preferencias y límites.
Y cuando los escuchamos, les enseñamos algo poderoso:
“que su voz importa, que sus límites son válidos y que su identidad merece cuidado.”

¿Por qué es importante respetar su privacidad?

🔹 Fortalece su sentido de autonomía.
Ellos aprenden a decir “sí” y “no” sin miedo.

🔹 Construye confianza.
Cuando honramos sus decisiones, se sienten seguros para contarnos lo que viven y sienten.

🔹 Protege su bienestar emocional.
No todo debe ser público; algunos momentos deben ser suyos, de su historia, de su ritmo.

🔹 Les enseña autocuidado y límites sanos.
La privacidad es una herramienta para la vida, no una rareza.

 Señales que debemos escuchar:

💬 “No quiero que grabes eso.”
💬 “No subas fotos conmigo mami/papi.”
💬 “No quiero que lo vean.”
💬 “Me da vergüenza.”

Aunque a veces parezca “algo pequeño”, para ellos es grande.
Y respetarlo nos permite abonar el terreno de su corazón para fortalecer nuestros lazos como de forma sana, segura y profunda.

¿Cómo fomentar ese vínculo?

Pregunta antes de grabar o publicar.
“¿Está bien si subo esta foto?”

Permíteles borrar o decidir.
Eso les demuestra que su opinión pesa.

Habla sobre privacidad desde pequeños.
Enséñales que su cuerpo, su imagen y su espacio son valiosos.

Muéstrate disponible sin juzgar.
La confianza crece donde no hay burla ni presión.

Modela límites tú también.
Si tú cuidas tu privacidad, ellos aprenden a cuidar la suya.

Al final recuerda…

Nuestros hijos no son una extensión de nuestra “marca personal”.
Son personas completas, con alma, emociones, límites y derechos.
Y acompañarlos con respeto es una forma hermosa de amarlos.

Cuidemos sus historias.
Cuidemos su inocencia.
Cuidemos su derecho a decidir.

Porque el vínculo más fuerte no nace de compartirlo todo, sino de saber guardar juntos lo que realmente importa: nuestros corazones.

Artículo inspirado en una conversación sostenida con mi Tamara Vasquez, economista y estratega con una sólida trayectoria en turismo sostenible, innovación y emprendimiento, actualmente Subdirectora de Planificación y Gestión Internacional en PromipymeRD y una de las voces más preparadas para hablar de mentalidad financiera con propósito.

Gracias Tamara por visibilizar este tema que a veces pasamos tanto por alto pero que impacta de forma significativa nuestras relaciones.