controlar-el-dolor-del-parto-natural

Beneficios del parto Natural para la madre y el bebé

Es posible que en la última etapa de tu embarazo sean muchos los que se te acerquen y pregunten cómo será tu parto y cuando respondas que será por vía normal o natural, comiencen a buscarte las mil patas al gato, tratando de cambiar tu decisión, que si no esta bien definida puede desplomarte en un segundo  y llenarte de temores ante el maravilloso acto de parir natural.

Desde que salí embarazada y mucho antes, ya estaba capacitandome en el área de la maternidad y todo lo que implica, los procesos por los que pasamos, pros y contras del parto y la cesárea, y créanme que los conocimientos no sobran ya que toda la información que he recopilado en mi cabeza y en mi agenda me ha servido para definir mi ideología de forma tal que pueda defender mis teorías con argumentos válidos.

Como su nombre lo dice, el parto normal es el parto vaginal. La cesárea es una cirugía mayor destinada a resolver situaciones de parto, que ponen en peligro la salud o la vida de la madre y el bebé.  A propósito de este tema tan controversial he querido compartirles las ventajas de un parto natural tanto para la madre como para el bebé y ojo que algunas de las ventajas que les diré han sido confirmadas con mujeres que han dado a luz normal y no se arrepienten de ello.

Ventajas del Parto normal (vaginal):

Para la madre:

  • Mejor presión arterial y mejora el aporte de oxigeno a la placenta y al bebé en general.
  • Perdida de sangre es, en promedio, la mitad que en la cesárea.
  • La madre tiene menos posibilidades de padecer infecciones del útero post parto.
  • Mantiene estables los niveles de azúcar en la sangre.
  • Las madres de experimentan contracciones tienen menos riesgo de sufrir depresión post parto.
  • Las contracciones adelgazan el segmento inferior del útero (donde se hace la incisión) y, en consecuencia, la recuperación es más rápida.
  • Las contracciones disminuyen la posibilidad de que el bebé tenga los problemas respiratorios que padecen muchos bebés nacidos por cesárea, ya que expulsa todo el liquido de los pulmones.
  • Las contracciones estimulan la producción de oxitocina conocida como “la hormona del amor”, que prepara a la madre para establecer un intenso vínculo amoroso con su bebé y hará todo por su bienestar.
  • Las endorfinas relajan a la mamá y le ayudan a hacer frente a todo lo que queda en las horas posparto y en lo adelante. Las endorfinas son un resultado del gasto físico y vienen como premio tras el trabajo de parto.
  • Participarás activamente para traer a tu bebé a este mundo y eso te llena de satisfacción.
  • Al sentir que estas presente y activa en el trabajo de parto te sientes realizada, te sentirás en libertad de moverte y encontrar posiciones más cómodas al momento de las contracciones.
  • No te privarás de tu derecho a afrontar lo desconocido, la anticipación, la magia, y también la incertidumbre asociado con el nacimiento de tu bebé.
  • Puedes poner en práctica ejercicios respiratorios como los que te enseñaron en los cursos prenatales y autoconvencerte de que el proceso será rápido y con poco dolor.
  • Menos días de hospitalización.
  • Los dolores y malestares solo ocurren durante el momento del parto, ya luego te sientes mucho mejor y fuerte para cuidar a tu bebé con todas las ganas.
  • El trabajo de parto favorece el vinculo de apego seguro de la madre con el bebé.
  • La vagina vuelve a su tamaño normal e incluso a veces queda más cerrada.
  • Adelgazas más rápido

Para el bebé:

  • Al esperar las contracciones te aseguras de que tu bebé está realmente listo para nacer.
  • El trabajo de parto libera hormonas que impregnan al bebé y le preparan para su vida fuera del útero.
  • El apego con la madre inmediatamente nace favorece la producción de leche.
  • Tras el parto normal el bebé está mas alerta y activo.

En cuanto a la cesárea programada sin necesidad estos son algunos de los riesgos:

Para la madre y el bebé:

  • Mayor riesgo de infecciones, fiebre, excesiva perdida de sangre.
  • Mayor incidencia de mortalidad: 4 a 1 en relación al parto.
  • Posibilidad de una lesión en los órganos próximos, como vejiga o intestino.
  • Alteración en la posición de la placenta en un futuro parto.
  • Mayor riesgo al salir embarazadas muy pronto.
  • Riesgo de placenta previa en embarazos subsiguientes o embarazos ectopicos.
  • Dificultad de la lactancia.
  • Mayor riesgo de insuficiencia respiratoria
  • Mayor tasa de morbilidad
  • Mayor riesgo de que los bebés nazcan prematuros.

Tengan pendiente que una cesárea solo debe realizarse cuando los beneficios superan a los riesgos, es decir, cuando hay alguna situación de emergencia por la cual la madre o el bebé se vean en peligro. Por lo demás, recomiendo parto normal para todas la que su condición de salud lo permita.

dar agua a tu bebe

¿Debo dar agua a mi bebé mientras lo estoy lactando?

Ya entró la temporada de calor y no es nuevo que debemos mantenernos hidratados y  beber mucho líquido cuando el calor aprieta fuerte en el verano. Sin embargo, somos muchos los padres que  nos preguntamos si nuestros bebés pueden beber agua en verano si le estoy dando el pecho ¿A partir de qué edad debo ofrecerle líquidos? ¿Cuántas veces al día? ¿Cuándo puedo darles zumo?

Según Ester Vaquero, del servicio de pediatría del Hospital Clínico San Carlos, para los lactantes y bebés que tomen leche de formula en biberón, no es recomendable que tomen agua ni en verano a pesar del calor, ya que la leche contiene suficiente agua para mantenerlos bien hidratados y, si les diéramos agua, conseguiríamos llenar su cuerpo de líquido y disminuir su apetito a la hora de su toma de leche. Por tal razón, la doctora Vaquero recomienda que  le ofrezcamos más tomas de leche, con mayor frecuencia, pero algo más breves a nuestros bebés.

De 0 a 6 meses es cuando más problemas sufren de hidratación nuestros nenes, por lo que es preciso que no abriguemos mucho al bebé y que lo tengamos siempre a la sombra, en especial en países tropicales como es nuestra bella República Dominicana.

A partir del momento en que cambiamos la alimentación del niño e introducimos  purés o papillas es cuando  le podemos ofrecer agua en un biberón o zumos.  A partir de los 6-8 meses aproximadamente empezará a sentir el gusto por el agua y será a partir del año cuando la pida con su particular lenguaje: “abua”.

Igualmente se recomienda ofrecerle agua entre tomas y no cerca de las horas de comidas para que no se llene y rechace el alimento. No olvidemos que lo mejor es empezar con agua esterilizada o mineral.

¿Cómo se si mi bebé está deshidratado?
—En primer lugar, tomále la temperatura en el cuello y pecho. Si está caliente habrá que desabrigarle o darle un rico baño.
—Un niño que comienza a deshidratarse empezará a llorar insistentemente, hará rabietas, no querrá ni comer. En este caso, además de quitarle ropa, se le ofrecerá el pecho o agua, según la edad.